Macrofotografía con objetivos invertidos

Darle la vuelta a un objetivo es una forma barata de hacer fotografía macro y aprovechar un objetivo de kit que tenemos arrinconado

La técnica de los objetivos invertidos

Los objetivos fotográficos están diseñados para ofrecer su mejor rendimiento dentro de un rango específico de distancias focales. Los destinados a un uso general suelen funcionar mejor cuando enfocan entre 0,5 m e infinito, mientras que los objetivos macro son más nítidos a distancias más cortas.

Cuando utilizamos un objetivo «normal» para tomar fotografías apoyándonos en tubos de extensión, lentes de aproximación o fuelles, hacemos que la lente frontal esté más cerca del sujeto a fotografiar que del plano focal (esto es, del sensor en las cámaras digitales o de la película en las analógicas) y proyecte una imagen más grande del motivo que nos interesa. Pero podemos conseguir mayores aumentos si en lugar de eso invertimos el objetivo, con la ventaja añadida de que lo usaremos en unas condiciones que se parecen más a las previstas por sus diseñadores y reduciremos los problemas de aberraciones ópticas y viñeteado asociados a los otros sistemas.

Esta técnica es barata. Tan solo requiere de un anillo inversor y quizá de anillos adaptadores si las medidas de las roscas del anillo inversor y de la rosca para filtros de nuestro objetivo no son coincidentes. Y también necesitaremos un objetivo, por supuesto. Con una DSLR o una cámara sin espejo podremos usar objetivos con distancias focales de 50 mm (paso universal) o menos; cuanto menor sea la distancia focal, mayor será el aumento.

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¿Objetivos fijos o zoom?

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Foto tomada con el Nikkor 18-55 de kit invertido.

El macro con objetivos invertidos no es para todo ni para todos, pero suma un nuevo recurso a nuestra caja de herramientas

Cualquiera nos servirá. Es probable que los objetivos de distancia focal fija ofrezcan mejor calidad de imagen, pero un zoom nos proporcionará todo un rango de aumentos distintos en lugar de solo uno, y esa flexibilidad nos será útil si queremos fotografiar sujetos de distintos tamaños, que es lo más probable. Podemos convertir nuestro objetivo de kit 18-55 en un zoom supermacro que puede llegar a darnos un aumento de hasta casi 4X. También vale la pena probar los antiguos objetivos de kit de época analógica en el rango 28-80 y 35-70. Por el lado de los objetivos fijos, los más luminosos aquí no son necesariamente los mejores. Un 50 mm f/1.7, f/1.8 o f/2 puede dar mejores resultados que un f/1.4.

Invertir un objetivo macro

Los objetivos macro diseñados para proporcionar tasas de aumento de hasta 1:1 también se pueden invertir cuando se buscan aumentos sustancialmente mayores, pero esta técnica no sirve con objetivos macro diseñados para obtener grandes aumentos.

Qué perdemos y qué ganamos al invertir un objetivo

Dado que esta configuración solo funciona a muy poca distancia de aquello que deseamos fotografiar, perderemos el enfoque a infinito. Cuando hablamos de macro, ese no es realmente un gran contratiempo, pero dejamos constancia.

Asimismo, a menos que tengamos un sistema que mantenga la comunicación con nuestra cámara, como los existentes para las cámaras Canon EOS, podemos despedirnos también del enfoque automático, del control de apertura desde el cuerpo de la cámara y de los datos EXIF, aunque seguiremos contando con el focus peaking, el modo de prioridad apertura y el Live View. La medición de la exposición también puede no funcionar correctamente dependiendo de la cámara que utilicemos, y es probable que perdamos algunas, si no todas, las funciones de flash automatizadas, por lo que tendremos que recurrir a un flash con ajuste manual de potencia.

¿Y qué ganamos nosotros y nuestras imágenes? Si estamos dispuestos a lidiar con los inconvenientes de usar un objetivo invertido, tendremos resultados espectaculares comparados con lo que pueden ofrecernos los tubos de extensión o las lentes de aproximación, y eso con un objetivo que quizá ya tengamos o no suponga un gran desembolso.

La fotografía macro con objetivos invertidos no es para todo ni para todos, pero nos permite aprovechar un viejo objetivo vintage o un objetivo de kit que arrinconamos y con el que no sabemos muy bien qué hacer. Nos ofrece otra forma de hacer las cosas, un recurso más en nuestra caja de herramientas.

Fotografía macro con objetivos enfrentados

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Un 50 mm enfrentado a un 70-300. Foto de Colin Carmichael.

Esta configuración es diferente a usar un objetivo invertido. Consiste en colocar un objetivo invertido frente a otro montado en la cámara de forma normal por medio de un anillo de acoplamiento (coupling ring, en inglés). El propósito es el de siempre: reducir la distancia mínima de enfoque. Como en el caso anterior, es probable que necesitemos también unos anillos adaptadores en función del diámetro de los objetivos combinados.

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Una ventaja de esta técnica es que se mantiene la comunicación electrónica con el objetivo en contacto con la cámara.

La principal desventaja es que estaremos haciendo fotos a través de una gran cantidad de lentes que no se diseñaron para trabajar juntos, así que la calidad de la imagen se verá afectada. Pero es algo que podemos probar por muy poco dinero.

Algunos puntos a tener en cuenta:

  • Por lo general, esta configuración funciona si la distancia focal del objetivo invertido es menor que la del objetivo montado en el cuerpo de la cámara. De lo contrario, puede producirse un viñeteado intenso.
  • Cuanto menor sea la distancia focal del objetivo invertido, mayor será el aumento que proporcione.
  • Cuando busquemos grandes aumentos, es conveniente montar un gran angular invertido delante de un teleobjetivo medio, aunque la distancia de trabajo puede ser extremadamente corta y algunas combinaciones de lentes no funcionarán porque la distancia mínima de enfoque pasará a estar dentro del objetivo invertido.
  • En general, no es fácil predecir de antemano qué combinación de objetivos funcionará, y la mejor forma de averiguarlo es experimentando. Pero el principio general es el siguiente: si un objetivo de distancia focal X se monta invertido sobre uno de distancia focal Y, el combo ofrecerá un aumento de Y/X; por lo tanto, si un objetivo de 50 mm se monta invertido sobre uno de 200 mm, obtendremos un aumento de 4X (200/50). Lo que sucede en la práctica es que el resultado final no será el que indica el cálculo ya que hay otros factores a tener en cuenta, como, por ejemplo, el espacio que queda entre el objetivo montado en la cámara y el invertido.
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2 Comentarios

  1. Hola interesante nota, quisiera saber cómo calcular la distancia mínima de enfoque de un lente invertido. Tengo un lente 18-55 que viene con la Nikon D5500 y la misma es de 0,28 m. Muchas gracias

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